Lo eras todo en mi vida. Mi amiga, mi mitad, mi almohada, mi cielo, mi todo. Me quitabas las lágrimas con tal de no verme mal. Me querías como a nadie. Me enseñabas el camino adecuado y despertabas en mi una alegría impresionante. Eras mi sol por el día y mi luna por la noche. Te necesitaba y pensaba que en la vida iba a poder vivir sin ti. Pero ahora que lo pienso, me doy cuenta de que puedo vivir sin ti perfectamente. Me he vuelto egoísta a base de llevar palos por todos sitios. Y me siento orgullosa de todo lo que he conseguido sin ti. Porque me merezco algo más que una vida de mierda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario